Sólo una persona tímida puede saber cómo siente un tímido. He buscado tantas veces las causas de mi "defecto"...En el colegio soñaba con ser una niña abierta y sociable, y luego, más tarde, en mi vida adulta, soñaba con independéncia y fuerte carácter. La verdad es que nunca he tenido amigos tímidos como yo. Siempre me he relacionado, y me imagino que será así para todos o la gran mayoría de tímidos, con gente totalmente opuesta a mí, de carácter superabierto, supersimpáticos, supersociables y otros muchos super...y yo siempre estaba a la sombra de ell@s sin saber que tenía luz propia, que yo también podía brillar.
José Antonio Marina, en su libro "Anatomía del Miedo", define muy bien qué es la timidez: "La timidez es un rasgo de carácter. Se define por una marcada tendencia a rehuir los contactos sociales con desconocidos, evitar la iniciativa en el terreno social, permanecer silencioso en las reuniones, sentir dificultad para mirar a los ojos, y un gran pudor a hablar de las propias emociones". La timidez es falta de seguridad en uno mísmo unido al miedo a lo que puedan pensar los demás de uno, a no ser aceptado, en definitiva miedo al rechazo. Y es que los tímidos siempre intentamos complacer a todo aquél que nos rodea, no sabemos decir no. Nos anulamos a nosotros mismos por tener compañia y eso nos hace aún más despreciables a nuestros propios ojos. Es un círculo vicioso, que parece que nunca acaba. Aunque los únicos que tenemos el poder de cambiarlo somos nosotros mismos, los tímidos.
¿Se puede dejar de ser tímido?...o quizás ¿un tímido puede tener bajo control a su timidez? Estas, igual que muchas otras, són preguntas que me he hecho durante mucho tiempo. Y mi propia experiencia me ha dado la respuesta. Aunque es un tema demasiado extenso para incluir en este artículo. Prepararé uno proximamente.
"No nos dan miedo las cosas, sino las ideas que tenemos acerca de las cosas" ( Epicteto)
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